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10 lecciones que me dejó 2019 en el trabajo

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En estas últimas horas del 2019, les quiero compartir estos 10 puntos que saqué de mi evaluación anual. Son ideas, reflexiones y lecciones que estoy tomando muy en cuenta en mi planeación de trabajo para mi 2020.

 

1.- Buscar más rapidez y agilidad para implementar

Me pasa mucho. Caigo en el “análisis-parálisis” y, por querer tener todo súper planeado y claro, acabo por retrasar las cosas o de plano no hacerlas. A veces es mejor lanzar, publicar o entregar algo bueno, que querer hacer algo perfecto y que se quede en el camino.

 

2.- Hablar el mismo idioma que tu cliente

Aunque uno podría pensar que al estar en la misma industria hablamos el mismo idioma, no siempre es así. Uno no puede pretender que el cliente entiende toda la terminología y piensa las cosas como uno. Hay que ponerse siempre en sus zapatos y asegurarnos de que estamos entendiendo lo que nos comunica, y viceversa.

 

3.- No esperes que la gente lea los emails o los reportes completos

Soy muy dada a la comunicación escrita. Confieso que prefiero redactar un mail (aunque sea largo) que hablar por teléfono. Pero la experiencia me ha demostrado una y otra vez que el email tiene muchas limitaciones. Si quieres que tu mensaje y tu información se entiendan a detalle, tendrás que reforzarlo con voz o, mejor aún, con tu presencia directa.

 

4.- No dar al cliente algo que no está pidiendo (aunque sepas que le hace falta)

Uno tiene en su cabeza muy claro el diagnóstico y el antídoto, pero resulta que si el cliente no lo entiende así, por maravilloso que sea lo que le entregamos, no será bien apreciado. Si uno cree que en verdad hay algo que el cliente no está viendo -y que es vital para el proyecto- hay que hacérselo ver, y que compre la idea antes de que se lo entreguemos.

 

5.- Mantener alineadas las expectativas de tu cliente con lo que ofreces

Este va muy relacionado con el punto anterior. Hay que asegurarse en cada paso del camino; antes, durante y después de cada proyecto, que tenemos claro lo que el cliente quiere y espera, y al revés, que el cliente entiende qué es lo que vamos a entregar. Uno se puede ahorrar desilusiones o incluso muchas horas de trabajo.

 

6.- El que debe brillar es el cliente, no uno

A uno lo contratan para que el producto o servicio del cliente se lleve las palmas, que salga a la luz y acapare las miradas, que dé de qué hablar. El cliente estará contento mientras eso sucede (y en todo caso, él o ella brillen también). Uno siempre se debe mantener detrás del escenario, mientras los actores reciben el aplauso.

 

7.- Enseñar al cliente a respetar tus tiempos y horarios de disponibilidad

El freelancer o persona que trabaja por su cuenta generalmente antepone las necesidades del cliente a las propias. Y sí, está claro que hay que ceder, dar concesiones y tener cierta flexibilidad si queremos cerrar contratos y tener clientes. Puedo decir que soy muy afortunada en que nuestros clientes generalmente entiendan el esquema de trabajo, que hay horas y días de trabajo y fronteras de tiempo personal. Cuando uno ve que hay riesgo en este terreno, hay que aclararlo cuanto antes. Incluso para manejar las urgencias debe haber cierto protocolo.

 

8.- Balancear entre el tiempo del trabajo de tus clientes y el desarrollo de nuevos proyectos o negocios

No está mal priorizar los tiempos para dedicarse a los proyectos de los clientes, muchas veces trabajando más horas de lo normal. Sin embargo, me pasa mucho que los proyectos activos me absorben tanto tiempo que me queda poco o nulo margen para armar proyectos nuevos, para explorar ideas y para echar andar cosas que están en la incubadora y que se deberían convertir en otro proyecto redituable o negocio el día de mañana.

 

9.- Hacer un esfuerzo extra por mantenerse conectado y hacer networking

Cuando nos enfocamos al 100% y más en nuestro trabajo, nos olvidamos de seguir alimentando nuestra red de contactos, de seguir hablando con colegas de proyectos o trabajos anteriores, de estar activos en LinkedIn, de ir a eventos de la industria, a las convenciones o eventos importantes. Es muy importante darse ese espacio, porque de ahí nos nutrimos todos para los proyectos y negocios futuros.

 

10.- Aprender de todo y de todos

Siempre nos faltarán cosas por aprender. Por más que nos sintamos capacitados en lo que hacemos, siempre nos tenemos que preocupar por mantenernos al día en información, en tendencias, en tácticas y en las habilidades que requiere nuestro tipo de trabajo. Cuando uno trabaja por su cuenta, hay que destinar no sólo el presupuesto sino el tiempo para capacitarse constantemente, y tener los ojos bien abiertos para ver qué está haciendo la competencia (qué le funciona y qué no), qué están pidiendo los clientes, etc.

 

Photo by Startup Stock Photos from Pexels

 

Espero que estas 10 ideas te ayuden en cierto modo a planear tus siguientes pasos para el año que está iniciando.

¡Mucho éxito, trabajo, ideas y abundancia por delante!

 

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