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10 reglas de oro de Whatsapp

whatsapp y mensajería instantánea
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Los trucos, las mejores prácticas y reglas de etiqueta para el uso de Whatsapp

Es tal el nivel de integración de Whatsapp a la vida de todos, sin importar edad, ocupación y lugar de residencia, que nuestra comunicación actual ya no se entendería sin esta app u otras de mensajería móvil que predominan en ciertos países.

Aunque no se necesitan manuales porque todos aprendemos el uso en la práctica y de forma intuitiva, es importante que observemos ciertas reglas básicas para sacar mejor provecho a esta herramienta (y evitar que caigamos en la lista negra de alguien!)

 

 

1) No hagas “spam” ni envíes mensajes masivos no solicitados

Pareciera algo lógico, pero hay mucha gente que acostumbra bombardear a todos sus contactos con mensajes de todo tipo, desde cadenas de oración y memes, hasta promoción de servicios no solicitados. En mi caso, lo único que se ganan es entrar en mi lista de contactos bloqueados.

En cambio, envía solamente a ciertos grupos o personas individuales la información según aplique. Obviamente en grupos personales se permiten más cosas que en grupos de trabajo, clientes, etc. Usa el sentido común.

 

2) Arma únicamente los grupos necesarios (y borra los que ya no uses)

Los chats de Whatsapp son básicos en para manejar nuestros grupos de amigos, familia, colegas, clientes, etc. (incluso hay mini grupos secretos que se forman a partirde otros grupos donde hay “personas non-gratas” 😆).

Dicho esto, sobra decir que a todos se nos multiplican los grupos a un ritmo vertiginoso. Si te descuidas, pierdes el control y ya no sabes por qué todavía estás en ese grupo de “mamás de 5o.B” si tu hijo ya va en secundaria, o por qué no te has salido de ese chat que se formó únicamente para coordinar ese evento que fue hace 4 años.

Si te sumaron a un grupo y ya no te interesa, puedes salirte, y luego borrarlo de tus chats. Si crees que es un poco rudo salir sin decir nada, deja una nota de despedida cordial y listo. Creeme que nadie va a tomar a mal tu salida silenciosa. Todos lo hacemos.

Otra cosa básica es avisar a la gente antes de sumarla a un grupo. No toda la gente prefiere ese modo de comunicación, respeta y pregunta antes.

 

3) No envíes contenido muy pesado (y borra el que te llegue)

No asumas que todos tienen tu mismo internet veloz, datos ilimitados o muchos GB disponibles en su celular. Antes de circular aquel video largo de la demostración de gimnasia de hija, o esas fotos que quieres mandar a tu cliente, pregunta si no prefieren una liga de YouTube o un email, por ejemplo.

La buena noticia acá es que cualquier audio, video o texto se puede borrar, y puedes borrarlo sólo para ti o para todos los destinatarios a quienes lo enviaste (si lo pusiste por error o si ya te arrepentiste).

De vez en cuando te conviene revisar el historial de tus chats e ir borrando el contenido pesado (especialmente videos, audios y fotos) para no saturar la memoria de tu teléfono.

 

4) Respalda tu historial de chats

Cuando uno cambia de celular, generalmente se percata cuando ya es muy tarde que no tiene el respaldo más reciente de Whatsapp. Recuerda que no basta con bajar la app en tu nuevo celular y conectarla a tu número móvil, aún teniendo tus contactos respaldados en tu app correspondiente, los chats de Whatsapp no se respaldan si no lo configuras dentro de la app.

Bajo la sección de “Configuración” de Whatsapp, encontrarás la opción de Respaldo de chats (o Chat Backup),  la cual puedes configurar para que se haga automáticamente de forma diaria, semanal o mensual. Yo la tengo semanal, y cuando me ha tocado cambiar de celular, hago un nuevo respaldo manual justo antes de borrar mi teléfono viejo.

De este modo podrás restaurar ese respaldo en tu celular nuevo y tener todos tus chats al día, e incluso fotos, videos y demás contenido que hayas elegido respaldar.

 

5) Sé conciso y resume tus textos lo más posible

En un extremo tenemos a la gente que manda palabras como municiones, así como en clave: hola –  cómo  –  estás –  tengo –  una –  pregunta –  que –  hacerte …. (y nos volvemos locos con tantos avisos de mensajes nuevos). Y en el otro extremo están los que mandan bloques de texto larguísimos que son como un ladrillo que nos pesa sólo de verlo.

El uso tan intenso de Whatsapp ha hecho que baje también el uso del email. Por ejemplo, tengo clientes que no les gusta usar emails y todo lo mandan por Whatsapp, aunque sean cosas largas. Sin embargo, a veces suele ser poco práctico cuando hay demasiado texto, y muchas preguntas y respuestas, porque se dificulta encontrar esas partes de la información que necesitamos.

Si por la razón que sea debes usar Whatsapp para mandar piezas grandes de información o textos largos, trata de ser conciso y resumir lo más posible.

 

6) Aprende a responder y a usar el @ para referirte a la gente dentro de grupos

Dentro de lo caótico que puede ser a veces estar al día con toda la información que recibimos en los diversos chats y mensajes, algo que facilita el manejo es las respuestas directas y el poder “arrobar” (o usar @) para referirnos a gente concreta dentro de grupos.

Por ejemplo, en un grupo donde se está organizando un evento, hay que poner @ antes del nombre de cada persona, especialmente cuando se le va a nombrar para encargarle algo, hacerle una pregunta o responderle. De este modo, la persona en cuestión se entera más fácilmente, y además se evita el malentendido de que nadie sepa para quién es el pedido o la respuesta.

 

7) Usa los audiomensajes con medida

Sí, poder mandar mensajes de voz es una maravilla, pero hazlo sólo cuando se justifica. Se entiende que si vas manejando o caminando y necesitas responder algo rápido, un audio corto será la mejor forma de hacerlo. Sin embargo, no dictes cartas o mensajes eternos, y mucho menos con gente que no es de confianza.

Claro que es más fácil pulsar “grabar” y soltar la lengua que escribir articuladamente, pero piensa que si la gente está ocupada, en una reunión, etc. no podrán escuchar tu mensaje de audio inmediatamente. Recuerda que cuando la gente da “clic” para escuchar un mensaje, si no pegas la oreja al teléfono, el audio se arranca con el volúmen a tope y podrías estar contando aquel chisme a diez personas más a la redonda.

Además, cuando la gente manda audios con información específica, es más difícil para el que los recibe sacar los datos que necesita. Hay que estar pausando el audio para tomar nota, y luego se complica encontrar dónde nos dictaban aquel número en medio de esos hilos de mensajes eternos.

 

8) No hagas llamadas de Whatsapp audio sin avisar

Esta es de mis favoritas, porque se volvió una fiebre de unos pocos años para acá. La gente simplemente reemplazó la llamada convencional con el Whatsapp audio. Entiendo que cada vez es más la gente que ya no usa o no tiene teléfono fijo (ni en la oficina ni en casa), pero esos teléfonos nos daban la gran ventaja de poder mandar a buzón las llamadas que no podíamos o no queríamos tomar.

Sin embargo, la llamada de audio por Whatsapp resulta más invasiva, y además no la puedes mandar a buzón como con las llamadas de celular convencionales o de teléfono fijo. Y si te toca una persona insistente, hará que suene y suene sin darse por enterada de tu no disponibilidad tras uno o dos timbres.

Entiendo que muchas veces la llamada de Whatsapp audio es lo más conveniente, tanto por motivos de calidad de señal como por economía (especialmente con gente en otra ciudad o país), pero lo ideal es primero acordar la llamada vía mensaje, y así tu interlocutor ya esperará tu llamada.

 

9) Usa notificaciones especiales para ciertos contactos y el modo “silencio” para todos o casi todos los chats

Bendita función de configurar preferencias personales de tipo de alerta (o silencio) no sólo por contactos individuales sino por cada chat.

Por ejemplo, tengo asignado un tono de notificación único para mi esposo, y otro distinto para mi familia más cercana. Los chats de grupo los tengo todos en silencio, y como de cualquier modo abro el whatsapp varias veces al día, me entero de cualquier novedad pronto. No es lo más sano estar todo el día recibiendo alertas de mensajería, se vuelve uno loco y no se puede enfocar en lo que está haciendo.

Cuando hay chats de grupo donde sí necesito enterarme de los mensajes tan pronto entren, les asigno otro tono especial del estándar.

Además, cuando me voy a la cama, pongo el teléfono en modo “no molestar” para que no me suene ninguna alerta de mensaje mientras duermo. Esto es clave si tienes clientes, amigos o familia en países con gran diferencia de horarios. No quieres que te llegue un mensaje a las 4:00AM y te haga despertar de un salto.

 

10) Recuerda que nada es secreto ni se borra para siempre

Una vez que das “enviar”, ese mensaje sale de tu control. Aunque te percates que metiste la pata y lo borres, si del otro lado ya lo habían recibido, pudieron haber tomado un pantallazo o guardado la foto, video, etc.

El clásico “no circules esto” no es infalible, ni el “bórralo después de leerlo”.

Dicho esto, abstente del Whatsapp si estás pasado de copas o con los ánimos muy alterados. Podrías desencadenar situaciones irreversibles! 🤪

 

Photo by Christian Wiediger on Unsplash

 

 

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