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5 inversiones que tienes que hacer antes de arrancar 2021

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Casi todo el mundo tiene una relación compleja con el dinero; al mismo tiempo que desea ganar más y acumularlo, lo gasta de manera apresurada para adquirir el espejismo de la felicidad por unos momentos. Resulta natural en una sociedad carente de educación financiera, donde el dinero se ha enmascarado como el objetivo absoluto y ha perdido su valor esencial como una herramienta.

No es el momento de analizar si está bien o mal, tampoco se trata de hacer hacer juicios de valor estériles para señalar que el dinero se ha convertido en algo sucio, porque no lo creo. La realidad es que el dinero se encuentra asociado prácticamente a todas nuestras actividades en la sociedad y no tiene por qué ser necesariamente malo. Es una decisión personal si se utiliza para ensuciar un legado o para engrandecer nuestra aportación a la comunidad. Acumularlo como el mayor de los objetivos es insostenible, pero cuando se utiliza para fomentar los valores más nobles resulta ser altamente estimulante.

A pesar de todo lo malo, el 2020 también es la oportunidad de poner las cosas en perspectiva, valorar de otra manera lo que tenemos y redefinir nuestras prioridades a partir de este momento. No dudo que alguien quiera continuar viviendo como lo hacía antes, pero me cuesta trabajo pensar que la gratificación inmediata sea más importante que construir experiencias a mediado y largo plazo, invirtiendo en los pequeños detalles que hacen del camino un proceso más emocionante. Gastar el dinero es equivalente a una sobredosis de azúcar que te hace sentir el rey del mundo por muy poco tiempo, y cuando menos los esperas necesitas otra dosis para mantener la misma emoción o prepararte para sentirte culpable por mucho tiempo. Por el contrario, invertir tus recursos te asegura una experiencia más larga, incremental y placentera, es la mejor manera de disfrutar todo el camino, crecer constantemente y compartir con más personas tu riqueza.

Las 5 razones de la semana celebran la idea de acumular riqueza para compartirla e invertirla en la construcción de un futuro mejor para la gente que queremos, también invitan a desmitificar los malos conceptos alrededor del dinero y lo presentan como una herramienta de cambio y un combustible de emociones.
 

Estas son 5 inversiones que tienes que hacer, antes de arrancar 2021:

 

1.- Invierte en tu estado físico

2020 no ha sido fácil para nadie. En diferente medida, nuestra salud física o emocional se pudo ver alterada. No dejes que termine el año sin invertir parte de tus recursos en ti. Este es un llamado a tu yo más egoísta, tu familia, negocio y trabajo necesitan que estés bien. Date gustos, consiéntete de manera discreta y haz cosas que te gustan, que te motivan y te cargan de energía.

Si está en tus posibilidades invierte en la membresía de un club o gimnasio. Si ahora no puedes hacerlo o las condiciones de seguridad todavía no son las óptimas, invierte en un coach virtual, pero muévete y afina tu cuerpo. Si sientes que emocionalmente no estás al 100%, invierte en un terapeuta, en un guía para meditar o en un mentor profesional.

Cierra el año física y emocionalmente mejor de como lo empezaste, los retos de 2021 te van a exigir como pocas veces antes.

 

2.-  Invierte en educación

En poco tiempo nos encontraremos con un mundo profesionalmente diferente al que conocíamos. Es momento de adquirir nuevas o mejorar tus habilidades y certificaciones para funcionar en el nuevo ecosistema profesional, y también es la oportunidad de crecer intelectualmente para llevar tu carrera a otro nivel o lanzar tu propio negocio.

Vivimos en la era de la información, tenemos al alcance la mano prácticamente todos los cursos o diplomados que quieras estudiar y a todos los precios. Invierte un poco de tiempo, analiza y decide qué habilidades tienes que aprender y mejorar y comprométete contratando algún paquete virtual para hacerlo. El mercado profesional en 2021 será más volátil de lo que hemos visto hasta ahora, si quieres mantenerte relevante tendrás que invertir en tu preparación.
 

3.- Invierte en tus relaciones 

Cuando hablamos de inversiones, de manera absurda, la parte humana siempre se queda de lado. No sé cuantas veces hemos escuchado la muy trillada frase “estamos juntos en esto”, y si, aún cuando suena a lugar común, es muy cierto que nadie consigue un objetivo de manera individual, el éxito siempre es el resultado de un trabajo en equipo.

No importa cuan ocupado estás, date un poco de tiempo para invertir en tus relaciones y sorprende a tu familia, clientes, colaboradores o equipo con pequeños detalles que hagan de este momento algo memorable. No tienes que gastar mucho dinero para crear una buena experiencia, es cuestión de conocer a tu gente cercana y enviarles una tarjeta personal, un libro u otro detalle afín a sus intereses.
 

 

4.- Invierte en un plan B

Una de las muchas lecciones que podemos aprender en 2020 es que nadie es responsable de todo lo que le pasa, pero todos somos responsables de cómo reaccionamos a ello. Ni en la planeación más perfecta para 2020 alguien tenía contemplada la posibilidad de una pandemia y un parón laboral del tamaño que lo hemos vivido.

Tenemos que entender la necesidad de ser flexibles, reinventarnos todo el tiempo y adaptarnos a las realidades que se van presentando. Si no lo has hecho, es momento de planear una ruta de salida de tu proyecto actual. Si tienes un trabajo, piensa en tener un negocio pequeño los fines de semana, y si ya tienes un negocio diseña una alternativa para modificarlo en cualquier momento.

Si es necesario, invierte en tener una pequeña oficina en casa y diseña un lugar donde puedas trabajar cómodamente esas horas extras. En ese pasatiempo que tanto te gusta, invierte en un curso y averigua si lo puedes convertir en un negocio. Haz lo que tengas que hacer para tener un opción b en marcha para cuando sea necesario, lo más probable es que así sea.

 

5.- Invierte en pagar tus deudas

Abonar o liquidar alguna deuda puede que no sea visto como una inversión, pero en el largo plazo es de las mejores. Acarrear deuda de un año al otro, además de acumular estrés hará que los intereses te coman.

Haz un esfuerzo adicional, recorta gastos donde sea posible e invierte esos recursos en aminorar cualquier deuda, en el medio y largo plazo verás enormes beneficios.

P.D.  Seguramente habrás escuchado que hablar de dinero es de mal gusto, lo mismo que se dice de la religión y la política. Me parece absurdo, cuando se hace con respeto y seriedad se puede hablar de todo, y especialmente de los temas importantes como son las finanzas personales. No soy experto, pero entiendo lo suficiente para manejarme de manera apropiada. Y tú, ¿que opinas – se tiene que hablar de dinero o no con la gente que quieres?

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