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6 cosas que aprendí en 3 años de inconfundibleMENTE

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6 cosas que aprendí en 3 años de inconfundibleMENTE (y que tú también puedes aprovechar)

 

Esta semana estamos celebrando los primeros tres años de programa. 3 años y 230 episodios se dice fácil, y para ser sincero, así ha sido. Desarrollar un proyecto que te entusiasma y en el que aprendes algo nuevo todo el tiempo es estimulante, es una adicción. Esto tiene cosas buenas y malas.

InconfundibleMENTE es una plataforma viva, que cambia, evoluciona y mejora gracias al equipo que colabora, y por supuesto gracias a los invitados y a todos los que lo escuchan y comparten.

Cuando tienes un objetivo claro,  sabes que puedes modificar la ruta, pero sabes al punto al que quieres llegar.

[spp-tweet tweet=”Cambiar de dirección es una habilidad que te permite llegar al punto que tienes en mente, además de enseñarte mucho si dejas el ego de lado.”]

He aprendido mucho en tres años, y hoy quiero compartir algunas de esas cosas contigo.

 

6 cosas que aprendí en 3 años de inconfundibleMENTE (y que tú también puedes aprovechar)

 

1.- Absolutamente todo tiene espacio para mejorarse

Antes de lanzar Inconfundiblemente Latino (nombre con el que arrancamos el programa), tuve el proyecto en la cabeza por lo menos 3 años. Siempre tenía una buena razón para retrasarlo, hoy sé que solamente eran pretextos. Entre otras cosas, decía que quería lanzar hasta tener todo perfecto, quería que la página de internet, el blog y las redes sociales estuvieran impecables, quería tener el mejor micrófono, la mejor introducción del programa y la mejor entrevista.

Sin darme mucha cuenta, lo único que estaba pasando es que perdía tiempo muy valioso. Cuando finalmente sentí que todas las cosas estaban en su sitio y lanzamos, y me tomó menos de una semana darme cuenta la cantidad de elementos que tenían que mejorar.

Sí, todo lo que yo pensé que era inmejorable tenía mucho, pero mucho espacio para crecer. A partir de ese momento, la evolución es contante en inconfundibleMENTE. Cosas entran y salen. Las que funcionan se quedan, y las que se quedan crecen con el trabajo que hacemos todos los días.

Pensar que algo es perfecto es pensar que está terminado, y las cosas están terminadas únicamente cuando están muertas.

 

2.- Nunca se sabe todo sobre un tema (y está bien)

inconfundibleMENTE tiene origen en varias de mis pasiones, entre otras, hacer radio, relacionarme con profesionales de varias industrias y trabajar con nuevas tecnologías.

Uno de mis primeros trabajos en medios de comunicación fue en radio. A pesar de que fue poco tiempo, fue una experiencia extraordinaria y muy completa. Hice casi todos los trabajos posibles, desde promoción y guionista hasta locutor y programador. Sin afán de fanfarronear, puedo decir que hablar frente a un micrófono es algo que se me da de manera natural. Y a pesar de ello, antes de empezar con el programa hice cursos y asistí a conferencias sobre podcasting, leí y me enteré todo lo que pude sobre el tema. En ese momento ya podía ser considerado un experto en podcasting, pero sinceramente nadie es un experto en nada hasta que no lo hace.

 

La práctica es lo única que nos hace bueno o malos en algo, y la ejecución constante de una tarea es lo que nos obliga a seguir aprendiendo todos los días.

 

El podcasting es como cualquier otra profesión u oficio: cambia todos los días. Quien diga que ya sabe todo sobre un tema, es porque más bien no sabe de todo lo que está dejando de aprender.

 

3.- Cualquier plan es mejor que no tener plan

Al principio pensamos que publicar un episodio semanal en el que entrevistaba a un latino destacado, y promoverlo en redes sociales sería suficiente para construir una audiencia y crecer el negocio de nuestra agencia creativa. Pronto aprendimos que para alcanzar nuestros objetivos, algunas de las acciones funcionan mejor de lo que habíamos pensado, otras se habían quedado cortas y algunas sencillamente no estaban andando.

En otras palabras, nos dimos cuenta que no teníamos el plan perfecto para llegar a donde queríamos, pero ya estábamos en mejor posición para realizarlo. Como resultado, empezamos con programas unitarios y series como “Libros que han cambiado mi vida”, episodios especiales en los que hago un resumen de mi libro favorito del mes, y se complementan con una nota más amplia en el blog. Curiosamente, se ha convertido en la serie más exitosa de las que hemos lanzado.

 

Los planes rara vez se ejecutan como fueron pensados originalmente, porque son mejores cuando se van modificando en el camino. Pero que son igual de valiosos cuando nos ayudan a encontrar la dirección correcta, así como el camino equivocado.

 

Desafortunadamente, la mayoría de los profesionales viven su día a día como se va presentando, no tienen un plan trazado y mucho menos una meta a la que quieren llegar en el mediano y largo plazo. Son los profesionales que al paso del tiempo vemos caminando en círculos y acumulando promociones laterales.

 

4.- Todo el mundo en algún momento necesita un descanso

Cuando trabajas en algo que te apasiona, es fácil perder el sentido del tiempo y el valor del descanso. Si no pones atención, de repente estás trabajando horas extras. además de los sábados y domingos.

 

No quiero decir que esté mal correr la milla extra -sobre todo si estás construyendo algo personal-, pero hay que entender que la productividad y la creatividad crecen cuando le damos prioridad al descanso.

 

Publicar dos episodios semanales, tres artículos en el blog y un boletín semanal es un compromiso muy grande que asumimos con mucho gusto. Podríamos pasar días enteros creando contenido con y para nuestra audiencia, pero nuestro compromiso no sólo es crear artículos y programas, el compromiso es crear el mejor contenido posible. Para ello, estamos obligados a descansar, a tomar respiros para analizar el trabajo y desarrollar nuevas ideas.

La primera vez que repetimos episodios lo hicimos con un poco de temor. Por un lado, pensamos que era importante no dejar morir episodios viejos, porque son buenos y su contenido se mantiene vigente, pero nos preocupaba que la audiencia nos castigara. Afortunadamente no ha sido así, las ocasiones en las que hemos repetido algún programa por motivos de vacaciones u otra razón, apenas y lo hemos notado en el número de descargas. Puede ser que también la audiencia necesite descansar, regresar y revivir conceptos de hacer algún tiempo,. Seguramente así le sacan más provecho.

 

5.- No existe crecimiento profesional sin crecimiento personal

InconfundibleMENTE me ha ayudado a salir de mi zona de confort. Me he obligado a escribir y publicar opiniones sobre temas que me interesan, cosa que antes no hacía. Me he abierto a conocer personas de otras industrias, países e incluso continentes.

Hoy tengo más amigos que antes y soy mejor conversador. He fortalecido mi capacidad de organización e investigación. Sin duda soy mejor profesional y mejor persona. Todo lo que he aprendido empujando inconfundibleMENTE me alimenta en todos sentidos, y puedo utilizarlo en otros proyectos.

 

Crecer un proyecto o negocio no sirve de nada si no te hace mejor persona en el camino.

 

 

6.- El talento sirve, pero nada sustituye al trabajo duro

Ayuda el tener facilidad y habilidades naturales para algo, pero nunca es definitivo para conseguir el éxito. Como dice el dicho, hace más el que quiere que el que puede. Es una verdad que he visto una y otra vez a lo largo de 3 años de inconfundibleMENTE.

Cada vez que he llegado mejor preparado a una entrevista, o estudio más un tema para hacer un programa, el resultado final es mucho mejor. Lo veo reflejado en la cantidad de comentarios y descargas de ese episodio.

 

Trabajar duro no significa trabajar sin parar, significa hacerlo de manera inteligente, estratégica y con visión.

 

Todo empieza por presentarse al trabajo todos los días con la mente abierta y lista a crecer. Este programa me lo recuerda todos los días.

 

Photo by Reynier Carl on Unsplash

 

Conclusión: 

inconfundibleMENTE es el proyecto más personal que he hecho en toda mi vida. Los tres primeros años me han traído tantas enseñanzas como satisfacciones. Me ha dado la oportunidad de crecer, al mismo tiempo que ayudo a otros que están creciendo. Estoy seguro que tú, en lo que hagas, tienes la misma oportunidad: aprender mientras vas enseñando, aprovéchalo.

 

Dos reflexiones finales que te comparto:

1) Pocas habilidades son tan importantes como la constancia y el seguimiento a los detalles pequeños. Pocas personas lo hacen, si eres uno de ellos marcas una gran diferencia.

2) El éxito y la felicidad son conceptos vivos que cambian todo el tiempo. No te aferres a una idea, aprende a modificar en el camino y acepta que para conseguirlos tendrás que pasar necesariamente por momento difíciles.

 

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