Atrévete a vivir como un estoico en pleno siglo XXI

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Entiendo que esto puede sonar aburrido y hasta inútil, pero voy a correr el riesgo. 

Y es que en plena era de la inteligencia artificial, hablar de una filosofía fundada en la antigua Atenas parece una locura. Entiendo, con un puñado de ideas estoy compitiendo por tu atención, cuando tienes al alcance de la mano millones de gatos adorables que dominan las redes sociales.

Yo mismo estoy a punto de ceder, me encantan las mascotas y puedo pasar horas viendo sus videos, pero entonces recuerdo a Marco Aurelio, Epícteto y Séneca, los grandes estoicos. No es broma, en los últimos años, porque sus fundamentos se mantienen vigentes y tan útiles como hace siglos, el estoicismo ha experimentado un resurgimiento entre algunos grupos reformistas. Y es que la filosofía estoica fue una de las escuelas dominantes en el mundo occidental.

 

Practicado por personas de todas las clases sociales, el estoicismo se hizo famoso por influir de manera definitiva en la disciplina civil de gobernantes y ciudadanos en varias civilizaciones. Los verdaderos estoicos son personas de una sola pieza, fuertes de carácter y claros de pensamiento. No pretenden cambiar el mundo a su alrededor sino adaptarse de manera más rápida para evitar todo tipo de fricción. No quiere decir que son débiles o cobardes, todo lo contrario. En su época, Marco Aurelio llegó a ser el hombre más poderoso del mundo, y aún así, la guerra siempre fue su última opción. Epícteto nació esclavo, pero a base de trabajo se convirtió en uno de los maestros más importantes de Roma. Y Séneca, mentor y asesor de emperadores, dejó algunas cartas personales que en gran parte han dado forma a escuelas de pensamiento modernas, como la Terapia de Comportamiento Cognitivo.

Imagino que para este momento ya sabes por qué me parece tan importante mantener estas ideas y valores, pero si no, todavía tengo más. Para un estoico el hombre valiente no es aquel que dice no experimentar miedo, sino alguien que con entereza, a pesar de sentir ansiedad, practica la autodisciplina y logra sobreponerse a sus temores o deseos. El estoico no busca eliminar sus emociones, sino ser feliz en la vida actuando de manera racional sin importar las circunstancias.

 

Los estoicos son considerados filósofos, pero su gran aportación es que no se limitaban al pensamiento, sino que ponían en práctica todas sus ideas. Por todo esto, y considerando el momento que vivimos hoy, si quieres dejar de ser un espectador, decidir y tomar acción para adaptarte rápidamente a la realidad de nuestros días y vivir tu vida en tus propios términos, lo mejor que puedes hacer es vivir como un estoico.

Las 5 razones de la semana te invitan a vivir una vida valiente y atrevida, no como un influencer, más bien como un estoico y bajo sus principios.

 

i  n  t  e  r  m  e  d  i  o

 
¿Sabías que hay cuatro virtudes cardinales en el estoicismo?
 
Son la sabiduría, el coraje, la justicia y la templanza. Estas virtudes salen de una clasificación hecha por Platón en la República
 
 

1.- Un estoico siempre vive a su máxima capacidad

“Constantemente considera al universo como un ser vivo,” escribió Marco Aurelio en sus Meditaciones. Todo está en constante movimiento, todo se está creando y revolviendo. A veces puede resultar abrumador estar consciente de esto.

Pero un estoico toma este hecho para vivir al máximo, conocer lo más que pueda, trabajar en sí lo más que le sea posible.

 

2.- Un estoico siempre toma acción

Si todo está en constante movimiento, eso significa que eventualmente habrá caos. Un estoico espera al caos, sabe que vendrá y también entrena para que cuando esto suceda, esté preparado para lidiar con ello y sin moverse de su paz interior.

Pase lo que pase, si tú has construido una paz mental interior, será difícil que salgas de ahí. Y desde esta paz podrás tomar decisiones mucho más racionales a simplemente reaccionar.

 

3.- Un estoico siempre se enfoca en lo que puede controlar (y acepta lo que no)

Con la mente clara se puede observar mucho mejor lo que está sucediendo a tu alrededor. Un estoico siempre está observando lo que sucede, incluso cuando le sucede a sí mismo. Por lo que cualquier circunstacia será observada y evaluada.

¿Puedes controlar algo de lo que está pasando? entonces puedes tomar decisiones y actuar sobre lo que sucede. Si no lo puedes controlar, entonces tendrás que aceptarlo, y solo así tendrás el espacio mental para seguir avanzando.

 

4.- Un estoico siempre convierte los obstáculos en oportunidades

Hay una idea equivocada sobre los estoicos y las emociones, que por buscar la racionalidad, los estoicos se vuelven indiferentes al dolor. Pero no es así: ellos no buscaban extinguir las emociones o pretender que no existen.

Más bien, se trata de transformarlas. Reconocerlas, enfrentarlas, comunicarlas y finalmente convertirlas, a través del buen juicio y la calma, en algo poderoso y útil. Si encuentras un obstáculo, probablemente sientas frustración, incluso puedes llegar a sentir derrota. Pero esa no es la última palabra – la frustración y la derrota se pueden convertir en la gasolina que alinentará tu búsqueda.

 

5.- Un estoico siempre hace lo correcto, no lo mejor

Sí, tu vida es tu proyecto más grande y será tu voluntad la que te lleve a trabajar en ella. Eres responsable de tu bienestar, de buscar lo que necesitas y lo que deseas. Sin embargo, no puedes solamente trabajar en tu vida sin considerar que ésta es una red dentro de un universo.

Un estoico sabe que lo que lo rodea es parte de su proyecto, que no puede actuar solamente en consecuencia de sí. Hacerte consciente de tu entorno y de sus necesidades te da la capacidad de volverte una persona íntegra, componente esencial de la felicidad.

 


 

PD: Hace ya 5 años que empecé el podcast de inconfundibleMENTE. Cuando lo pienso me saltan dos pensamientos de manera inmediata: primero me parece mucho tiempo, y a la vez siento que apenas estoy empezando.Entonces tenía una idea de lo que quería hacer, pero desconocía por completo las posiblidades que se me han abierto. En ese momento tenía una carrera sólida en la industria de la música latina, parecía una locura dejarla – o por lo menos ponerla en pausa –  para empezar algo nuevo, hoy estoy convencido que fue lo mejor que he hecho.He conocido un montón de gente interesante, me he involucrado en industrias y proyectos que desconocía y las oportunidades que tengo parecen infinitas. Hacer un podcast te da la oportunidad de construir una marca personal y amplificar tu mensaje, es una herramienta perfecta para alguien que quiere explorar y reinventarse profesionalmente.Mucha gente me pregunta cómo puede empezar un podcast, y me gustaría compartirles la guía que acaba de sacar Oscar Feito, El Poder del Podcasting, una guía práctica de 55 páginas para empezar en el mundo del podcasting. Empezar un podcast no es algo difícil de hacer, pero sí tiene una curva de aprendizaje, y recomiendo ampliamente que te acompañes con esta guía.

 

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