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Las 10 ventajas de trabajar en un coworking u oficina compartida

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Flexibilidad y conveniencia a la medida de cualquier profesional

 

Hasta hace algunos años, eran muy pocas las opciones para la gente que no trabajaba en una oficina tradicional, sus opciones eran básicamente trabajar en su casa o desde un café. Actualmente trabajar en una oficina de coworking u oficina de espacio compartido es cada día más común, es una gran innovación en la cultura laboral.

No sólo emprendedores o profesionales independientes, sino también empleados remotos de empresas localizadas en otras ciudades optan por esta opción.

Con la llegada de nuevas empresas como WeWork, el concepto del coworking ha evolucionado y se ha hecho cada vez más accesible. Desde oficinas privadas con la mejor vista, hasta espacios comunes y flexibles al alcance de cada vez más bolsillos.

En estos últimos 3 años, he trabajado en dos coworking en Miami, ciudad donde radico. En esta nota te comparto las principales ventajas de que descubierto de esta experiencia.

 

Las 10 ventajas de trabajar en un coworking

 

1) Puedes ser tan sociable o ermitaño como te sientas

A diferencia de una oficina convencional donde todos son parte de un mismo equipo, en un coworking no te sentirás obligado a socializar o platicar cuando no tienes tiempo o ganas.

¿Amaneciste en plan social y quieres comentar algo que te pasó en el camino, las noticias recientes o incluso pedir opinión en cosas del trabajo? Siempre encontrarás con quién platicar en la cocina o en el lobby. ¿No estás de humor o estás muy ocupado? Te puedes servir tu café y deslizarte en silencio hacia tu oficina, escritorio o asiento en la barra. Ponte tus audífonos y nadie se atreverá a interrumpirte.

 

2) Puedes ser tan profesional o tan informal como se requiera

Cuando tengo un cliente importante o necesito hacer una reunión con varias personas, reservo la sala de reuniones del coworking, que cuenta con todo el equipo necesario para hacer presentaciones e incluso acceso abierto a la cocina para ofrecer bebidas a mis invitados.

Si lo que necesito es un sitio más acogedor e informal para hablar con alguien, tengo el lounge con sillones, sillas y mesas cómodas. Así, mientras vemos servirse su café al abogado, a la contadora o al arquitecto, platicamos en plan más relajado.

 

3) Puedes llegar tarde o simplemente no ir (y nadie pregunta)

Esta aplica para aquellos que trabajan por su cuenta o que reportan a una oficina o jefe que está en otro lado. Si uno tiene la flexibilidad de trabajar desde donde pueda conectarse a internet con su computadora (o de manejar su horario con más libertad), habrá veces que no necesitamos estar físicamente en el coworking.

A diferencia de una oficina convencional, no tienes que aguantar una mirada inquisidora de la chica de recepción el día que te vas más temprano. O no debes explicaciones si no regresarás de comer.

 

4) Convivir con gente de otras industrias

Es muy sano hablar con gente que se dedica a negocios totalmente distintos al de uno. En el coworking donde trabajaba hasta el año pasado, mi vecino de oficina era broker de hoteles, mi compañera del otro lado era contadora, el del primer escritorio después de la entrada era el diseñador.

Así, el viaje al baño o a servirse un café es motivo para aprender alguna cosita nueva de trabajos distintos al propio. Puede surgir también alguna oportunidad de negocio o el poder contratar los servicios de alguien cuando se necesita. Otra ventaja es poder armar pequeños grupos para hacer estudios de mercado, hacer alguna prueba piloto de algún producto o servicio que estemos preparando, etc.

 

5) Vibra relajada sin “grilla” de oficina

La “grilla”, la politiquería o chismorreo de oficina no existe en un coworking (o al menos no del modo de una oficina de la misma empresa). Nadie se mete con uno, ni viceversa. Nadie está preocupado por si fulano salió de la oficina de zutano, o si vieron al jefe irse a comer con no se quién, o si en la cocina oyeron de pasada que van a despedir a tal persona, etc.

Así, el ambiente será más relajado y ligero.

 

6) Siempre habrá lo necesario para trabajar cómodamente

No hay nada más cómodo que preocuparse única y exclusivamente porque tu computadora funcione. Lo demás, no es cosa tuya. El mantenimiento de las instalaciones, llenar las bebidas del refrigerador, comprar café, comprar toner de la impresora, etc, están siempre bajo control del personal del coworking. Claro, para eso pagas.

Esto es ventaja especial que aprecia sobre todo la gente que ha trabajado desde casa, que sabe lo molesto que es restar horas de trabajo a tu día por tener que interrumpir tu trabajo si viene el técnico a revisar el módem, o si se te acabó el café, o si hay que recibirle un paquete al repartidor de Fedex.

 

7) Puedes crecer junto con tu negocio 

Si entras a un coworking siendo un consultor independiente o un solopreneur, el día que tu negocio crezca y necesites una persona o más, siempre podrás contratar más espacio (o incluso irte a otro coworking).

O bien si entraste con el plan más económico de hot seat en el cual no tienes lugar asignado, el día que tu negocio dé un estirón podrás darte el lujo de tener un escritorio fijo o incluso una oficina privada. ¡Y hasta con vista a la avenida principal!

 

8) Fomenta la creatividad

Trabajar en un espacio agradable, viendo gente, estando en sintonía con toda esa energía productiva tan diversa que se genera de tener muchas mentes trabajando en cosas distintas, no hace sino crear un ambiente propicio para la creatividad.

No hay dos días iguales si uno lo sabe percibir. Siempre se pueden “pescar en el aire” cosas que nos inspiren, que nos motiven, que nos despierten ideas y mantengan nuestra creatividad activa.

 

9) Variedad de bebidas y snacks

Claro que en cualquier oficina tradicional hay café (y a veces té), y en algunas hay incluso máquinas expendedora de snacks. Sin embargo, los coworking han llevado eso al siguiente nivel. El día que me enteré de unos que tienen cerveza de grifo, pensé que estábamos llegando al paraíso laboral 😆.

En serio, como la competencia es mucha, los coworking hacen todo lo posible para ofrecer a sus miembros las cosas más atractivas y hasta fuera de la realidad laboral a la que estábamos acostumbrados. Además de cafés gourmet, té kombucha, aguas con gas de distintos sabores, snacks veganos (y claro, las cervezas), hay algunas que ofrecen incluso sesiones de meditación y yoga. Todo se vale. Aprovecha.

 

10) Eventos de networking y sociales para miembros

Todos o la mayoría de los coworking organizan frecuentemente eventos para fomentar la interacción entre sus miembros. A veces tienen un tema específico, como finanzas personales, productividad e incluso charlas de salud, nutrición, yoga, etc.

También suelen agendar charlas con empresas o profesionales locales que quieren promover sus productos o servicios. En estos eventos podemos conocer gente de diversas industrias que nos pueden enriquecer de muchas formas. Cuando tengas tiempo, asiste. Lo más malo que puede pasar es que no te interese, y tengas que escabullirte a la mitad.

 

Photo by rawpixel.com from Pexels

 

En conclusión, si tienes la fortuna de poder trabajar en un coworking u oficina de espacio compartido, aprovecha todas las ventajas que te ofrece. Recibe, aporta y crece.

 

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