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Cómo sobrevivir la cuesta de enero

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El mes de enero suele sentirse como una montaña empinada que debemos escalar con un gran esfuerzo, y para la cual no hay atajos. La mayoría experimentamos esa sensación de balde de agua fría cuando regresamos a la rutina después de las vacaciones de diciembre, de las fiestas navideñas y de fin de año, donde todo es comida, bebida, amigos, familia y disfrute. El cuerpo y la mente se acostumbran demasiado rápido a los días de relajación.

Con algunos kilos de más y la energía volando bajo, lo que hace más retadora la cuesta de enero es el factor económico. Después de gastar en diciembre en regalos, comidas, viajes, paseos y demás, en enero nos llegan los estados de cuenta de la tarjeta de crédito y nos recuerdan que somos muy malos apegándonos a los presupuestos.

No dejes que el inicio de año te robe el sueño, aquí te comparto:

 

5 consejos para hacer menos empinada la cuesta de enero

 

1.- Haz una lista de lo que debes del 2019 (o de antes)

Enlista todas y cada una de las deudas que te dejó 2019, desde las compras con tarjeta de crédito, hasta préstamos personales o cualquier otro tipo de deuda que tengas que liquidar.

Si bien lo ideal es pagar de contado cualquier saldo antes de acarrear intereses, pero si eso no es realista en tu caso, tendrás que hacer un plan de pagos apegado a tu situación. Lo que no puedes permitir es seguir acarreando deudas que crecen como bola de nieve mes a mes.

 

2.- Elabora un presupuesto detallado para el 2020

De la mano del punto anterior, deberás hacer un presupuesto de gastos para este año, desglosado mes a mes. No omitas nada, sé lo más minucioso posible en tu listado de gastos recurrentes mensuales, semestrales, etc. Contempla al menos para cada bimestre un renglón de gastos imprevistos (ya sabes, reparaciones del coche, algún gasto médico extraordinario, etc).

Tienes que ser estricto y apretarte el cinturón lo más posible para salir de deudas en la menor cantidad de tiempo posible, aunque eso signifique sacrificar -sobre todo en los primeros meses- gastos de diversiones, ropa u otras cosas que no sean urgentes.

 

3.- No te endeudes más

Especialmente mientras te nivelas, evita compras innecesarias y no caigas presa de los descuentos que también suelen abundar a principios de año, cuando las tiendas están desesperadas por atraer clientes (porque el comercio también tiene su cuesta de enero).

Revisa tus servicios y suscripciones recurrentes, donde muchas veces se nos van los pesos y centavos sin percatarnos. Sé estricto contigo mismo y ajusta o elimina los servicios que no estés aprovechando (ojo, no elimines el gimnasio, eso debe ser prioridad).

 

4.- Concientiza a tu familia y hazlos cómplices del nuevo plan

De nada sirve hacer un plan de gastos y tener presupuestos mensuales estrictos si tu familia no está enterada. Si tienes hijos, sin importar la edad que tengan, deben entender que hay altibajos en la economía familiar y que hay que ajustarse en los gastos cuando hace falta. Lo mismo con tu pareja. No se trata de privarlos de lo necesario, pero sí de evitar derroches.

Haz una lista de actividades y diversiones económicas, distintas a las que suelen hacer (y que generalmente representan más gasto). Es un buen ejercicio en familia darse a la tarea de investigar sobre actividades gratuitas o de bajo costo en museos, parques, centros culturales, cines, etc. En la mayoría de las ciudades hay opciones de entretenimiento económico que pueden significar una gran alternativa a las salidas caras que a veces hacemos por falta de opciones.

 

5.- Diagnostica tu estado físico y toma las medidas necesarias

Es natural empezar el año con algunos kilitos de más, pero no deberías cargar con ellos el resto del año. Si te hace falta bajar de peso, da prioridad a implementar un plan de alimentación y ejercicio para combatir ese exceso. No necesitas gastar en nutriólogos o dietas caras, ni pagar una membresía en un gimnasio de última moda. Empieza por eliminar lo que ya sabes que te engorda: azúcares refinadas, alcohol en exceso y comida altamente procesada. Baja el tamaño de tus porciones y aumenta las verduras y legumbres.

Incrementa tu actividad física, haz ejercicio 3 ó 4 días a la semana como mínimo. No te obligues a hacer algo que no te gusta (porque eso hará que lo dejes pronto), mejor encuentra un tipo de ejercicio que te entusiasme y no te represente dificultad para realizar.

 

Image by Free-Photos from Pixabay

 

Conclusión: Sube la cuesta lo mejor equipado posible

El inicio de año no debe ser una cuesta sino una motivación. Aunque retomar el nivel de actividad laboral y la rutina suele ser pesado, empezar un nuevo ciclo lleno de oportunidades a crear debería ser suficiente motivación. Enfrenta enero con actitud optimista y mentalidad positiva.

Enmienda los hoyos que te dejó el 2019 en el bolsillo, sacúdete sobrepeso, deudas o cualquier otro tipo de bagaje mental, y dale tu mejor cara al 2020, ¡que nos quedan más de 11 meses por delante!

 

 

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