Ideas para convertirte en un profesional súper poderoso – (Parte 1/2)

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👉 Para conocer las ocho ideas completas para convertirte en un profesional súper poderoso, consulta la segunda parte.


No soy de los que piensa que ser empleado es malo y tiene menos valor que ser emprendedor. Ser empleado es una alternativa perfectamente válida pero diferente.

 

(Versión en video)

Hasta hace poco tiempo, para tener éxito como empleado, además de las competencias necesarias de acuerdo con tu industria, necesitabas algunas habilidades sociales que te permitieran mantener una buena comunicación, entender las emociones y necesidades de tus compañeros, trabajar en equipo y en gran medida, seguir órdenes.

Tener visión, creatividad y capacidad de liderazgo era exclusivo de los jefes o directores generales. Nadie esperaba que todos los trabajadores pensaran fuera de la caja o se atrevieran a innovar en cómo hacían su trabajo.

Todo esto está cambiando: la tecnología ha transformado casi todos los aspectos del trabajo, empezando por la estructura de las compañías y los equipos, la manera en la que se hacen las cosas y por supuesto, las responsabilidades de todas las personas en una organización.

 

Hoy todo el mundo está obligado a cambiar

La reinvención profesional es real y necesaria, pero no solo por parte de los directores generales y responsables de algún proyecto, todo el mundo está obligado a cambiar. La digitalización del trabajo y la llegada de los robots han hecho que los trabajos mecánicos y repetitivos desaparezcan. Seguir órdenes y realizar todos los días las mismas acciones ya no garantizan un empleo. Hoy las compañías necesitan personal con habilidades de liderazgo, pensamiento creativo y actitud proactiva.

Pensar como un emprendedor es la mejor manera de elevar tu nivel de empleabilidad y ser atractivo para las grandes corporaciones, es una herramienta muy buena para desarrollar una carrera exitosa como ejecutivo.

Obviamente cambiar de mentalidad no sucede de la noche a la mañana, en el fondo significa sustituir una serie de hábitos que se han arraigado por mucho tiempo. Cambiar todos al mismo tiempo es casi imposible, mi sugerencia es empezar por uno, el que sea más fácil y divertido para ti, incorpóralo a tu rutina, a tus tareas diarias, domínalo y gana confianza.

 

Antes de que sigas, lee esto:

Para hacer este proceso más fácil dividí este artículo en dos, hoy vamos a revisar las primeras ideas para cambiar de mentalidad de empleado a mentalidad de emprendedor, dejamos unas semanas para que trabajes con ellas y publicamos la segunda entrega más adelante. Pero no te preocupes, en este artículo hay suficiente información para empezar este ejercicio y empezar a ver resultados.

 

4 ideas para convertirte en un profesional súper poderoso:


👉 Para conocer las ocho ideas completas para convertirte en un profesional súper poderoso, consulta la segunda parte.


1. Vende tus resultados en lugar de tu tiempo

Cuando eres empleado básicamente te pagan según el tiempo que trabajas. Si no eres productivo las 40 horas a la semana no importa, de cualquier manera serás compensado. Por supuesto que esto genera un estado de seguridad muy atractivo, pero al mismo tiempo limita tu crecimiento profesional y el nivel de tus ingresos. Por otro lado, cuando eres emprendedor el ingreso está ligado exclusivamente a tus resultados, no importa si los consigues trabajando una o cincuenta horas, si lo haces para una o varias compañías o si tienes uno o mil clientes.

Esta es una de las razones por las que los emprendedores parecen trabajar todo el tiempo, porque constantemente piensan en mejorar sus productos y servicios, ya que saben que su crecimiento profesional y sus ingresos dependen exclusivamente de su trabajo y los resultados.

Hoy que muchas personas están trabajando desde casa o para compañías en otra parte del mundo, el horario empieza a ser irrelevante, las compañías no necesitan la oficina llena de empleados poco productivos. Lo más importante es establecer metas y conseguir resultados: el día, la hora o cómo se hace es lo de menos.

Habla con tu superior, pide un ajuste de sueldo y sacrifica un poco el ingreso fijo, establece metas y bonificaciones por los resultados que consigas en los próximos meses. Encuentren el punto medio en el que tu trabajo ayude a que la compañía crezca todavía más, y que las bonificaciones por tus resultados te garanticen un ingreso mayor del que ya tienes.

 

 

2. Aprende algo nuevo todos los días

Cuando eres empleado tienes una descripción de trabajo o lista de tareas y responsabilidades que cumplir. Lo que no está en esa lista no te afecta porque en teoría no te corresponde. Si las cosas cambian, los sistemas se modifican o aparece una tecnología nueva, la empresa está obligada a capacitarte para aprovecharla. Ser emprendedor es una realidad completamente diferente, además de estar atento a todas las actualizaciones de tu industria, es tu responsabilidad aprender habilidades nuevas para mantenerte competitivo.

Hoy que los cambios suceden tan rápido, incluso las grandes compañías tienen problemas para mantenerse al día, de hecho, esa es una de las ventajas de las startups, que se mueven más rápido, aprenden y adaptan a sus sistemas cualquier novedad. Por esto los empleados inquietos, bien informados y capacitados en nuevas tecnologías van a ser mejor valorados.

Acostúmbrate a aprender cosas nuevas, piensa como un estudiante otra vez, lee mucho sobre las novedades en tu industria, observa a la competencia y aprende de lo bueno y malo que están haciendo. Estudia que está pasando en otra parte del mundo y busca cómo incorporar en tu trabajo lo que están haciendo bien.

Después levanta la voz, habla con tu jefe y diseña con su apoyo sistemas para mejorar constantemente cómo se hacen las cosas. Piensa de manera proactiva, compórtate como un emprendedor y evita que alguien más inquieto te remplace y tome tu lugar porque tú te has quedado en el pasado.

 

 

3. Rompe una que otra regla

Hasta hace muy poco, romper las reglas cuando eras empleado podía causar problemas. La realidad es que hoy las compañías necesitan muchos empleados que piensen fuera de la caja, encuentren atajos y desafíen los sistemas convencionales. La innovación es necesaria en todos lo niveles del organigrama, y si una compañía se quiere mantener relevante y actualizada no puede limitar la creatividad a unos cuentos elementos de su equipo.

Romper las reglas no significa causar problemas, es pensar diferente, atreverse, resolver las cosas de otra manera y olvidar el famoso “así se ha hecho siempre”.

Piensa como emprendedor, estudia el pasado, aprende qué ha funcionado y busca la manera de transformarlo para ser más eficiente. Las cosas ya no se tienen que hacer como se hacían antes, hoy pueden ser más divertidas y emocionantes.

 

 

4. Piensa más como productor que como consumidor

Por muchos años hemos sido condicionados a pensar como consumidores, es escandalosa la cantidad de mensajes que refuerzan la idea que comprar productos y acumular de manera infinita es sinónimo de éxito y bienestar. No lo niego, comprar y comprar cosas de mejor calidad eleva nuestra autoestima y sensación de satisfacción, el problema es que es un círculo vicioso que no tiene fin. La sensación de felicidad es pasajera y en menos de lo que piensas ya sientes la necesidad de comprar otra vez o la depresión por no poder hacerlo.

Cuando piensas como emprendedor modificas tus intereses, valores y visión del consumo. Comprar causa placer, pero producir causa más y por más largo tiempo.

Si piensas como emprendedor, todo lo que compres es visto como una herramienta para producir y generarte más y mejores experiencias. Lo que compras lo usas, lo aprovechas y conoces.

Limita tu consumo de todo lo que no sea necesario para vivir o alimentar tu crecimiento profesional. Acostúmbrate a investigar a fondo cómo se hacen las cosas que consumes y piensa cómo puedes mejorarlo. Aprovecha lo que sabes hacer y conviértelo en un producto, comprar es muy lindo, pero ver que alguien más paga por algo que tu has creado es infinitamente superior.

 

 

Conclusión:

Ser emprendedor es emocionante y muy satisfactorio.

Pero si no es para ti o todavía no estás listo no es problema, aun cuando trabajes en una gran compañía o para alguien más puedes asumir esta mentalidad y beneficiarte de sus atributos.

Te aseguro, pensar como emprendedor es parte importante de la transformación profesional que todo el mundo tiene que hacer. No lo retrases mucho, el tiempo apremia, los cambios pasan a gran velocidad.

Cambia algunos hábitos, piensa como emprendedor y eleva tu nivel de empleabilidad.

 

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