Empieza un negocio, pero no dejes tu trabajo tan rápido

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Cada día más personas con las que hablo me dicen que quieren tener su negocio, que quieren dejar su trabajo y trabajar por su cuenta, que les hace mucha ilusión ser completamente responsables de administrar su tiempo y prioridades. A mí me parece muy bien, porque si atendemos a las tendencias en el mercado, si vemos con atención lo que está pasando en el mundo entero, es evidente que cada día habrá menos empleos tradicionales y más oportunidades y necesidad de emprender. Así que pensar de esa manera, pensar en poner un negocio te pone en la dirección correcta, pero cuando pregunto por qué no han empezado o cuándo tienen pensado arrancar es cuando aparecen los problemas.

Un porcentaje muy alto me dice que no es el momento, que tienen muchas responsabilidades económicas y con el estado de las cosas no pueden abandonar o poner en riesgo el ingreso que tienen seguro. Este argumento es completamente válido, pero hay que tomarlo con pinzas.

 

Si te descuidas, lo que parece una enorme ventaja se puede convertir en tu peor enemigo. Tener un empleo en un momento de incertidumbre es un privilegio, es buenísimo, y si estás pensando en emprender pues es la oportunidad de empezar una carrera con dos pasos de ventaja, es el músculo que necesitas para impulsar un cambio verdadero, es la mejor herramienta que puedes imaginar para conseguir lo que quieres. Tener un empleo naturalmente limita tu tiempo pero abre un mundo de oportunidades, tener un empleo es para muchas personas la maquinaria que permite transformarse positivamente.

De entrada, contar con un ingreso fijo para cubrir tus necesidades elimina estrés y te da espacio para enfocarte en otras cosas importantes, tener trabajo garantiza acceso a información y conocimiento que de otra manera es imposible obtener, puedes establecer relaciones que en el futuro van a ser importantes, además de estar en contacto directo con el mercado, conocerlo, saber que está funcionando, qué no e identificar oportunidades.

Tener un empleo hoy y siempre será una extraordinaria ventaja para convertirte en un mejor emprendedor.

 

 

Estas son 5 ventajas de empezar un negocio cuando tienes trabajo:

1.- Tiempo y recursos para descubrir tu verdadera pasión

Emprender no es una tarea fácil, en realidad nada que valga la pena es. Pero como cuando emprendes tienes menos ayuda y recursos, es normal que trabajes más horas y te involucres en más cosas que cuando tienes un empleo. Dedicarte a algo que te apasiona es vital para conseguir el éxito y vivir en tus propios términos. Tener un trabajo te permite descubrir si lo que haces es tu pasión, si estás dispuesto a invertir más tiempo en ello y puedes construir un propósito, una carrera y un estilo de vida a partir de ello.

También es natural cambiar de intereses a través de los años, es probable que el trabajo que haces hoy no te satisface y esa sea la razón por la que estás buscando un cambio. Cualquiera que sea el motivo tener un empleo es una ventaja, por un lado puedes aprovechar tu posición para averiguar más de la industria, conocer a detalle qué hacen otros departamentos y entender tu profesión de pies a cabeza, solamente así, entendiendo todas las partes de un trabajo podrás saber si es tu verdadera pasión, y descubrir si estás
dispuesto a entregar más tiempo y recursos por el único fin de realizarlo. Si lo respuesta es sí, excelente, a tomar más experiencia y prepararte para dar el salto. Si la respuesta es no, aprovecha el ingreso seguro para invertir en descubrir tu pasión, conócete a fondo, utiliza los fines de semana y tiempos libres para explorar y descubrir qué te interesa, qué te motiva y te mantiene ocupado y aprendiendo.

 

2.- Construir una red de contactos

Empezar un negocio no quiere decir que tienes que hacerlo solo y desde cero. Realmente conozco una enorme cantidad de emprendedores que lograron convertir a su antiguo empleador en su primer cliente. Para lograrlo es necesario, nunca bajar la intensidad de tu trabajo como empleado, tienes que comunicar que sabes lo que haces y lo haces muy bien, y que estás atento a las necesidades y transformaciones de la industria.

Cuando tienes empleo, es fácil relacionarte con proveedores, clientes e incluso con la competencia. Es muy probable que dentro de este circulo de profesionales se encuentren tus primeros colaboradores, socios y clientes. Sí, por supuesto que estas relaciones se pueden hacer sin tener un empleo, pero seguramente te tomaría mucho más tiempo. Tu relación con ellos como parte de una organización establecida es una ventaja que no puedes
desaprovechar. Tienes que establecer una red de contactos y desarrollar tu marca personal. El trabajo que haces tiene que ser valorado no solo por la compañía para la que lo haces, sino porque tu aportación es única y valiosa.

 

3.- Madurar tu idea y encontrar tu nicho

Ya que decidiste ser emprendedor tienes que diseñar oferta y producto. Te aseguro, esta no es la pregunta más fácil de resolver. Encontrar un nicho de mercado y mejorar una idea o producto puede tomar un año, tener trabajo es una ayuda invaluable para ello. Por un lado la información y conocimiento al que tienes acceso es materia esencial para construir la solución a un problema, esa solución es tu producto, y por el otro tienes tiempo para poner las primera piezas de un plan de negocios.

El mundo camina a la especialización, cada día más corporativos solicitar la colaboración de pequeñas compañías especializadas en una parte de su negocio. Las compañías independientes son más agiles y rápidas para diseñar soluciones a problemas nuevos. Por ello concentran su valor en la especialización y el profundo conocimiento de una pequeña parte de un todo.

Hoy, pocas compañías son capaces de ejecutar todo con la precisión que demanda el mercado. Como ejemplo podemos citar la gran cantidad de proveedores que se necesitan para desarrollar iPhone. Tu primer emprendimiento no tiene que transformar una industria, concéntrate en una pequeña parte de un problema, conócela como nadie y ofrece una solución. No dejes tu trabajo, todavía no, desarrolla la idea, valórala con pequeñas
pruebas y espera el momento perfecto para sumergirte completamente.

 

4.- Mejorar tus habilidades

Es evidente que el mundo corporativo tiene acceso y hace uso de los mejores recursos en muchos sentidos, por supuesto incluidos los humanos. Una mega compañía trasnacional como las que conocemos hoy, tiene en su cartera varios proyectos, iniciativas y especialidades. Sus equipos de trabajo también tienen personal muy calificado en muchas ramas. El simple hecho de estar en contacto con ellos, tener acceso a su opiniones, ideas y
conocimiento es una enorme ventaja para cualquier trabajador en cualquier departamento.

Pertenecer a una red de estás características te permite poner a prueba tus ideas, mejorar tus capacidades y crecer profesionalmente. Ejecutivos y emprendedores comparten muchas habilidades, obviamente no es lo mismo, pero la capacidad de adaptarse, de aprender de manera constante, formar equipos y diseñar estrategias es natural para ambos mundos. Aprovecha tus relaciones en el trabajo para aprender de los mejores, prueba tus ideas y opiniones, observa lo que te gusta y no, cuando seas independiente vas a valorar muchísimo estás lecciones.

 

5.- Desarrollar tus capacidad de liderazgo

No se necesita emprender para ser líder, pero se necesita liderar para ser emprendedor. Emprender es una capacidad que se desarrolla practicando, hoy sabemos que no se necesita ser responsable de un proyecto o equipo para liderarlo.

Lo que se necesita es empatía y capacidad de comunicación. Escuchar, aprender y ser escuchado para motivar. Como empleado tienes la opción de liderar o no, como emprendedor no, es una necesidad. Aprovecha tu tiempo en la compañía para desarrollar esas habilidades, relaciónate con otros departamentos, aprende a comunicar, influir en ellos y ganar la atención de todo el mundo. Un emprendedor tiene que tener al punto la inteligencia emocional y la marca personal, no esperes, aprende a utilizarlas ahora.

 

Entonces, ¿emprender o ser empleado?

Después de haber experimentado las dos, ser empleado y emprendedor, te puedo asegurar que ninguna es mejor que la otra, es posible construir un estilo de vida exitoso en cualquiera de las dos si eres organizado, trabajas de manera inteligente, haces un plan y tomas decisiones.

Dicho esto, también es importante destacar que la dirección que ha tomado el mundo nos deja ver que cada día habrá menos empleos tradicionales y más necesidades de emprender. Obviamente no es un paso natural para todo el mundo, por eso yo no quiero que corras y dejes tu trabajo mañana, finalmente en una situación con la que atravesamos hoy tener un empleo fijo es un privilegio y una ventaja que se tienen que aprovechar. Elabora un plan, saca provecho de la información, contactos y conocimiento que tienes para crear algo completamente tuyo, no tienes que arriesgar todo o quemar las naves, hazlo de manera inteligente pero constante, cuando menos te das cuenta estás listo para mejorar tus situación y tomar por completo las riendas de tu vida.

 

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