¿Eres el CEO o el gerente de tus proyectos?

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Por muchas razones, en los últimos años los CEOs o directores ejecutivos de muchas compañías se han convertido en celebridades en todo el mundo.

 

Hoy, es muy natural que mucha gente – incluso personas que no tienen interés en los negocios – sepa quien es Elon Musk, Jeff Bezos, Tim Cook, Mark Zuckerberg o Warren Buffett.

 

(Versión en video)

 

Son hombres muy ricos, tienen mucha influencia, pero además se han convertido en figuras muy mediáticas, opinan de muchas cosas y su opinión siempre cuenta.  Dirigir los grandes conglomerados que encabezan no debe ser fácil, debes entender o dominar muchas disciplinas, tener un conocimiento amplio del mercado y saber qué está pasando en el mundo, pero sobre todo, a mí me interesa mucho una cualidad que considero indispensable: tienen el poder de hacer que las cosas sucedan. Sí, hacer que las cosas pasen, cosas que al inicio parecen un poco descabelladas, pero al final acaban por suceder e impacta.

El ejemplo perfecto es Elon Musk, creando SpaceX para llevar cohetes al espacio, eso me parece un desafío enorme. Creo que no es una idea suya, o por lo menos no de él solo, pero él está al frente dirigiendo la operación y haciendo que pase, que suceda.

 

Hacer que las cosas sucedan me parece la habilidad más importante de un CEO, es lo que marca toda la diferencia. Muchas personas tienen talento, son hábiles en muchas cosas, pero no pueden dirigir la ejecución de una estrategia, les cuesta trabajo coordinar varios equipos o personas y hacer que los proyectos se concreten. Estas personas pueden ser buenos gerentes, ser responsables de una unidad o de una parte de un negocio, pero no son buenos directores ejecutivos porque carecen de lo más importante.

Esa, para mí, es la habilidad que define la mentalidad de un CEO – un director ejecutivo –, la necesidad y habilidad de hacer que las cosas sucedan, que las cosas pasen a pesar de encontrar resistencia, competencia o imprevistos.

Lo maravilloso de esto, es que no se necesita estar al frente de una mega compañía, tener miles de empleados o ser responsable de entregar millones de dólares de ganancias año con año para tenerla y aprovecharla. No tienes que llevar cohetes al espacio para pensar como un CEO y hacer que las cosas que son importantes para ti pasen en tu vida.

 

 

Si trabajas en estos aspectos, con el tiempo podrás dejar de ser un buen gerente para convertirte en el CEO de tus proyectos:

 

  • Define una visión y planea de manera estratégica

Tener muy claro porque algo es importante para ti, determina cómo lo haces y define su nivel de importancia. Así como las compañías tienen una visión y propósito, tú necesitas tenerlos para motivar tus acciones.

La visión y planeación estratégica proyectan tu personalidad y determina dónde vas a poner el enfoque. Una vez que determines tu visión todo será más fácil, incluso definir la estrategia para lograrlo. Piensa que, si no has definido lo que es vital para ti, no sabes qué tienes que hacer para conseguirlo. Define una visión muy personal y diseña los pasos que vas a seguir para hacer que pase.

 

  • Toma acción

Una visión personal y un propósito son la motivación necesaria para hacer las cosas.

Tomar acción no siempre es fácil, muchas veces el miedo puede paralizarte, pero si la intención es conseguir algo muy importante, las cosas empiezan a ordenarse.

Si tú no eres capaz de empezar, dar el primer paso y hacer lo necesario por que algo pase, nadie lo hará por ti.

 

  • Haz evaluaciones frecuentes

Cuando se trata de evaluar el desempeño nadie está por arriba del CEO.

No importa si es una gran organización o el proyecto de una sola persona. La mentalidad de director ejecutivo demanda analizar qué se ha conseguido y cómo se ha hecho, en dónde se puede mejorar y cómo se aprovechan los recursos al máximo.

 

  • Minimiza los riesgos

El director general debe ser atrevido, el CEO además de ser atrevido, debe minimizar la posibilidad de accidentes.

Un CEO siempre está alerta a todas las situaciones, las internas y las externas que puedan afectar el avance del proyecto. Él es responsable de tener listos los planes b, c o d en caso de ser necesarios.

El objetivo no es limitar la innovación, es que se el equipo se sienta más seguro y protegido para llevarla más lejos.

 

  • Desarrolla habilidades de liderazgo

Un director ejecutivo no suele dedicar parte de su tiempo a crear directamente productos o servicios. En cambio, su rol es asegurarse que todos los demás tengan lo que necesitan para hacerlo.

Independientemente de la industria en la que se encuentre una empresa, el director ejecutivo necesita comprender todos los detalles. Conocer el mercado, sus desafíos y su historia para sobresalir como una figura de liderazgo.

Un buen CEO forma equipos ganadores y es referente en su industria.

 

  • Aprende a comunicar tus ideas

El CEO siempre es bueno para transmitir información y comunicar sus ideas, además lo hace de manera eficaz en todos niveles, con sus colegas, con su equipo, los clientes y los medios de comunicación.

Hasta cierto punto, los CEOs son influencers en potencia, lo que dicen siempre es escuchado, es necesario dominar la intención de un mensaje, comunicar ideas claras y concisas para evitar malentendidos e inspirar a la acción.

 

  • Ayuda a resolver los problemas

No es el papel más divertido, pero es probablemente uno de los más importantes.

La habilidad para resolver problemas es muchas veces la diferencia entre ver triunfar un proyecto o verlo ir al fracaso.

Una combinación de conocimientos, arrojo, enfoque y creatividad permiten al director ejecutivo encontrar soluciones únicas. La experiencia y seguridad les ayuda a ver posibilidades y soluciones donde otros solo ven problemas.

 

  • Para ser CEO, considérate un rebelde y transformador

Los directores ejecutivos son en esencia creadores: inventan negocios, productos, mercados y soluciones.

Son innovadores y rebeldes. Tal vez, las figuras más queridas por los medios de comunicación de nuestros días. Controvertidos, atrevidos y transformadores generan noticia y discusiones, pues fácilmente cambian su estrategia o cultura empresarial con tal de alcanzar su objetivo.

 

 

Conclusión:

Un CEO o director ejecutivo es mucho más que un gerente o director general.

En términos sencillos, es el responsable de la visión de un proyecto o negocio y colocar todas las piezas en su lugar para que las cosas que tienen que pasar pasen, para que sucedan y se alcancen los objetivos.

La diferencia y característica principal de un CEO es que tiene lo que se necesita para conducir un proyecto y sabe cómo hacer que las cosas sucedan.

Piensa en las acciones que acabamos de revisar, ¿quién las ejecuta en tu proyecto? ¿quién es el responsable? ¿quién decide en tu proyecto? Si todavía no lo estás haciendo tú, ahora ya sabes qué hacer y por dónde empezar.

 

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