Cómo convertirte en un éxito de la noche a la mañana, 10 años después

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Entiendo que todo el mundo quiere tener éxito, y no solo tener mucho, sino también tenerlo rápido.

En un mundo que vive a toda velocidad, resulta natural el deseo por alcanzar tus objetivos de manera apresurada. Ya nadie parece tener tiempo que perder: quiero lo que quiero y lo quiero ahora, esa es la nueva mentalidad.

El problema es que, en esencia, el éxito de la noche a la mañana no existe, es un concepto extraordinario, una metáfora para vender una emoción, la sensación de que puedes entrar al juego en cualquier momento, hacer una jugada mágica, anotar el gol que los hace campeones y llevarte la gloria para ti solo.

 

Nada más de pensarlo se me enchina la piel, que linda sensación, conseguir algo extraordinario casi de manera instantánea, como un golpe de suerte, como quien se saca la lotería. Cuando te pase esto y te emociones con la idea de triunfar de manera súbita, hazte un favor, olvídalo. Todo aquello que parece éxito repentino tiene una larga —muchas veces larguísima— historia de preparación, ensayo y corrección antes de llegar a la meta.

Obviamente, cuando observamos la historia de grandes personajes y compañías nos inclinamos a ver la última parte de su trayectoria, apuntamos la mirada a los momentos brillantes que los definen, y frecuentemente ignoramos el proceso de planeación y desarrollo.

El brillo de los exitosos empaña la mirada de la mayoría, se ciegan por su popularidad y son incapaces de ver que ahí frente a ellos está la única formula probada para acelerar el éxito: Encontrar algo que amas, enfocarse en ser muy bueno en ello, mejorar todos los días, corregir lo que haga falta y tener paciencia, mucha paciencia, paciencia por años.

 

 

Las 5 razones de la semana te invitan a preocuparte por el éxito en el mediano y largo plazo mientras trabajas en ello hoy.

 

 

1.- Fracasa rápido y aprende de ello

Siempre que empiezo un proyecto nuevo, fracaso rápido. Fracaso rápido lanzando rápidamente, sin mucha planificación y sin mucho capital.

De hecho, cuando emprendo un proyecto nuevo, empiezo cometiendo muchos errores. Paso mucho tiempo pensando en la idea, o hablando sobre ella, de repente planeo demasiado, el detalle más chiquito. Otras veces me equivoco porque no lo pienso mucho, lanzo de inmediato, no pienso en los detalles.

Fracaso porque cuanto antes me de cuenta de mis errores, más probable sea que aprenderé algo que me va a ayudar a crear el mejor producto posible. El fracaso es, de hecho, un acelerador del éxito. Las personas inteligentes fracasan rápido porque aprenden rápido.

 

2.- Divide tus objetivos en metas pequeñas y celebra siempre que las consigas

No hay una sola forma de fijar objetivos, pero me he dado cuenta de que a mí me funciona escribirlos, soltarlos sobre la página. Una vez establecidos, los divido en metas más pequeñas y alcanzables. Cada objetivo debe de ser alcanzable, pero no demasiado fácil. Debe de ser algo que pueda lograr, pero que sea suficientemente retador como para mantenerlo interesante.

Una vez que completo las metas, no dejo de celebrar mi pequeño triunfo. Es un paso más hacia mis sueños. Es importante celebrar que sigues en el camino que te has propuesto, demuestra determinación y compromiso, así que no dejes de hacerlo.

 

3.- Disfruta el proceso / camino 

¿Es posible ser bueno en tu trabajo sin que te guste? Es posible, pero a la larga es insostenible.

Si eres creativo, tienes que disfrutar del proceso de creatividad. Si eres administrador o project manager, tienes que disfrutar del proceso de planificación. Si eres escritor, tienes que disfrutar del proceso de lectura. Si eres un líder de área, tienes que disfrutar del proceso de pensar. Si no disfrutas el camino a tus objetivos, la recompensa va a ser insignificante, cosa de un momento. Porque una vez que logres tus objetivos, nuevos objetivos van a venir y, ¿no prefieres que te emocione el camino hacia ellos a que sea un martirio llegar hasta allá?

 

4.- Busca un mentor que revise tu trabajo

Seguro conoces a alguien en tu industria que es mejor que tú. Alguien que admiras, alguien que ves y piensas: ahí quiero llegar yoEsta persona puede ser tu próximo mentor.

Prepárate para pedirle ayuda, revisa puntos específicos y estratégicos con él o ella, y ten en cuenta que lo mejor que puede hacer un mentor por ti es ser crítico con tu trabajo, porque solo así puedes crecer exponencialmente.

 

5.- Comenta tus objetivos con las personas que más te importan

Da un poco de pena acercarte a alguien y pedirle que comenten sobre tus sueños y tus objetivos. Es exponerte y abrirte a escuchar cosas que quizás no te guste escuchar.

Pero escuchar lo que alguien más piensa sobre la trayectoria que vas a seguir es invaluable, en primera porque te puede ayudar a afinar tus estrategias y metas para llegar ahí y en segunda, porque pueden encontrar recursos para ti o incluso ver la forma en la que pueden trabajar juntos. Arriésgate y comparte lo que quieres lograr, al final es lo mejor que puedes hacer para mantener tu compromiso contigo.

 

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