La gran renuncia: ¿están renunciando al jefe o al trabajo?

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¿Tienes que estar agradecido solo por tener trabajo?


(Versión en video)

Por mucho tiempo y por varias razones, entre otras que el mundo ha pasado de crisis en crisis los últimos 30 años, se ha instaurado una filosofía, algo así como una regla no escrita que si tienes trabajo, tienes que estar agradecido. Y si hay algo en el trabajo que no te gusta, algo que te causa estrés o te incomoda, pues tienes que aprender a minimizarlo, dejarlo pasar, hacer como que no te afecta, porque es mejor tener trabajo, cualquier trabajo es mejor que no tenerlo. Obviamente hay tanta gente sin trabajo que para muchas personas ya tener uno es considerado la joya de la corona.

 

Es muy triste, también es cierto, y mucho más común de lo que parece, que muchas personas no encuentren sentido a lo que hacen, y que manejar o ir al trabajo, sobrellevar la relación con un jefe o supervisor y repetir tareas que no les inspiran o motivan no tienen otra razón más que cumplir con una responsabilidad para recibir una retribución monetaria. Emocionalmente esto no te ayuda en lo más mínimo, profesionalmente tampoco.

 

Las emociones existen y es necesario sentirlas. Si algo no te gusta y te molesta, pero lo evitas enfocándote en estar agradecido por que tienes un empleo, corres el riesgo que la molestia crezca y que cuando regrese te golpee con más fuerza, seguramente el daño emocional y profesional será peor.

 

Ser agradecido es muy importante, igual de importante es sentirse motivado, inspirado, seguro, valorado y desafiado por el trabajo que hacemos. La idea de sentirse bien, únicamente porque recibes un cheque a cambio de tu tiempo, resulta muy pobre en un momento que tenemos tantas herramientas para desarrollar nuestros valores, gustos e intereses.

 

Por lo anterior, parece natural que en medio de una crisis económica tan compleja, resultado de la pandemia de Covid-19, tantas personas hayan renunciado a su trabajo y muchas más están considerando seriamente hacerlo, olvidar los años que tienen de experiencia, empezar de cero en una industria completamente nueva o lanzar su negocio propio.

 

Un cambio de paradigma hacia los trabajadores

La pandemia precipitó muchos cambios a nivel laboral, cambió la dinámica de hacer el trabajo, los procesos y hasta los tiempos. Pero para mí, lo más importante es que colocó a las personas en una posición diferente, y de manera accidental les ofreció la posibilidad de ver todo, absolutamente todo desde otro punto de vista.

 

Un momento de tanta incertidumbre, dónde estaba en juego la salud personal y de la familia, así como la seguridad financiera, obligó a poner en la balanza muchas cosas, empezando por el valor del tiempo y cómo se invierte, cuánto pasamos con la familia, cuánto dedicamos al trabajo y qué beneficios tenemos de ello. Fue el momento oportuno para analizar si nuestro trabajo se alinea con nuestros valores, intereses y gustos. Cuestionar si lo que hacemos contribuye a nuestro bienestar más allá de remunerarnos económicamente, revisar si el empleo nos ayuda a crecer o no y de qué manera impacta en nuestro comportamiento, estado de animo y relación con la familia.

 

Según las encuestas más recientes, hasta un 40% de trabajadores – varía según la industria y país – está considerando renunciar en los próximos 6 a 12 meses, y la razón principal es que no se sienten valorados, motivados o seguros en el trabajo.

 

La gente no quiere dejar de trabajar

Para dejarlo muy claro, la gente no quiere dejar de trabajar, pero quiere hacerlo de otra manera, la gente está poniendo su felicidad como prioridad y quiere tener mejores condiciones y oportunidades, quiere una vida de mayor calidad para ellos y su familia, incluso empezar otra vez, intentar algo completamente diferente, si es necesario sacrificar algo de ingreso porque se dieron cuenta que hay muchos valores por encima de tener un trabajo. Ser bien remunerado es importante, pero es más importante tu salud y desarrollo.

 

En muchos casos, la pandemia dejó ver las prioridades de las compañías, y resulta que su cultura y valores no empatan con la escala de valores que muchas personas han redefinido.

Hoy, para los trabajadores resulta muy importante pasar tiempo de calidad con su familia, desarrollarse personal y profesionalmente, contribuir con la sociedad, explorar su creatividad y trabajar para vivir en lugar de vivir para trabajar.

 

Entonces, ¿a qué se está renunciando?

1.- La gente no renuncia al trabajo, renuncia a las condiciones limitantes

No hay un solo reporte que indique que las personas están renunciando para quedarse en casa y vivir de ayuda del gobierno. Las encuestas revelan que los motivos principales para renunciar han sido que las personas no se sienten valoradas, motivadas ni seguras en el trabajo. Y que consideran que es momento de intentar algo nuevo o diferente. Algo dónde encuentran los valores que no encuentran en el trabajo que tienen.

 

2.- La pandemia cambió la escala de valores

Un cambio en la rutina de todos los días ayudó a que muchas personas vieran su vida desde otro punto de vista. En el momento en que la salud y seguridad financiera se vieron amenazadas, la mayoría de personas redefinió su escala de valores.

El tiempo y cómo se invierte se convirtió en una prioridad.

Pasar tiempo de calidad con la familia, aprovecharlo para hacer cosas con un propósito, que motiven y contribuyan son más importantes que nunca. Cada día menos personas quieren hacer trabajos que no se relacionen con sus valores, que los limiten y les impidan desarrollar un estilo de vida en el que el trabajo no es el centro de todo. El trabajo continúa siendo muy importante, pero es un elemento más que debe enriquecer las otras partes de la vida.

 

3.- La pandemia motivó que muchas personas se decidan a empezar su negocio o cambiar de carrera

Cambiar de carera nunca ha sido fácil. Por mucho tiempo, la experiencia fue uno de los elementos más importantes para conseguir un empleo y mantenerlo.

Hoy que todo el mundo tiene que aprender cosas nuevas siempre, resulta el momento adecuado para empezar otra vez. Cambiar de carrera o empezar un negocio nunca fue tan sencillo. El camino no va a ser fácil, pero la recompensa parece valer la pena para muchas personas, es el momento oportuno para desarrollar tus habilidades y vivir en tus términos. Si no estás listo para hacerlo por tu lado, busca un lugar dónde seas valorado y tu aportación sea más grande que el tiempo que inviertes en él.

 

 

Conclusión:

Hay muchas personas sorprendidas por la gran renuncia, incluso hay quién considera que se trata de una rabieta de quienes no quieren trabajar. Definitivamente no es así.

Sin duda hay muchos lugares buenos para trabajar, compañías donde el equipo es valorado, apreciado y bien remunerado, pero no todas las experiencias son así. Nadie debería permanecer en un lugar donde no se siente a gusto, donde su trabajo no lo ayuda a crecer y construir un estilo de vida pleno para él y su familia. Afortunadamente, hoy las opciones son muchas para desarrollarse de manera independiente, o para encontrar una compañía perfecta para ti, no importa si están al otro lado del mundo, el Internet nos permite encontrar personas que comparten nuestros valores sin importar donde estén, relacionarnos con ellos y colaborar.

Si estás pasando por un momento así, date la oportunidad, toma tus precauciones y haz lo que tengas que hacer, lo que te haga sentir bien.

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