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Los 5 secretos de Steve Jobs para alcanzar el éxito

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Acabo de leer por segunda vez Steve Jobs, de Walter Isaacson, la única biografía autorizada de una de los mentes más creativas y representativas de la era moderna: Steve Jobs, el fundador de Apple. Motivado por esta lectura, me puse a averiguar más sobre su manera de trabajar, su peculiar actuar como líder, su visión de la creatividad, la productividad y el marketing.

Es sorprendente que en menos de 40 años de trabajo profesional, Jobs revolucionó varias industrias, empezando con la industria de la computación, telefonía móvil y tecnología personal, pero incluyendo también las películas animadas y la industria de la música.

No olvidemos que Steve Jobs fundó Macintosh a finales de los 70, y años después fue obligado a dejar su propia compañía durante algún tiempo, para finalmente regresar, transformarla y convertirla en lo que conocemos hoy como Apple, el gigante de la tecnología.

Definitivamente Jobs era un tipo brillante. Obviamente su inteligencia estaba por arriba del promedio, no en vano ha sido comparado con Thomas Alva Edison y personajes de esa talla. Dueño de una ambición, visión y creatividad desmedidas, siempre enfocó sus esfuerzos en realizar productos y servicios sencillos, hasta el punto en el que la simpleza se convirtió en una de sus obsesiones, y por supuesto la efectividad y el aprendizaje contínuo era otras.

¿Quieres saber cómo cultivó y aprovechó sus habilidades para conseguir todos sus logros?

 

5 secretos de Steve Jobs para alcanzar el éxito

 

1.- Enfocarse en lo importante y hacerlo de la manera más simple

Jobs regresó a Apple en 1997 con una sola misión: hacer todo de manera más simple. A partir de entonces, se enfocó en producir únicamente 4 modelos de computadoras, y así salvo a la compañía. Sus productos eliminaron desde el diseño todos los componentes no esenciales y se dedicaron a ofrecer una solución sofisticada pero sencilla. Gracias a Jobs, los productos de Apple son de uso tan intuitivo, que están diseñados para funcionar sin leer el instructivo. Cuando todas las compañías se preocupaban en incorporar más y más elementos en sus equipos, Apple camino en la dirección contraria.

Jobs sabía que alcanzar la sencillez es mucho más complicado que hacer algo rebuscado, por eso su enfoque siempre fue priorizar todas sus actividades. “Si funciona para las compañías, funciona para los productos y para las personas”, solía decir.

 

2.- Decir NO muchas veces, incluso cuando quieras decir SÍ

Jobs estaba convencido que para realizar productos eficientes y elegantes era necesario dejar fuera muchas cosas, incluso cuando parecía necesario incluirlas en el diseño. Esta filosofía no era exclusiva de su trabajo, vivía de la misma manera.

En 2005 ofreció una conferencia en Stanford, en la que comentó que una de sus guías para vivir era pensar constantemente en la muerte. Todos los días se preguntaba qué estaría haciendo si supiera que ese era el último día de su vida. Obviamente te gustan muchas cosas, pero si nada más tienes 24 horas de vida, estás obligado a escoger unas cuantas y eliminar muchas.

Así, convirtió en una constante la selección rigurosa de las cosas que hacia, limitó al extremo las reuniones en las que participaba y tenía muy pocos reportes directos dentro de su personal. Recordaba constantemente a su equipo que nadie tiene tiempo ni atención ilimitada, que tanto ellos como los consumidores eligen qué hacer en base a ello, y cuando tienen menos opciones la decisión es más fácil.

 

3.- Encontrar lo que amas y dedicarse a eso

Contrario a lo que se puede pensar, Jobs no era un apasionado de las computadoras, lo que realmente lo movía era crear cosas para que todo el mundo desarrollara su potencial al máximo.

Su enorme éxito con Apple no se debe a que de la noche a la mañana desarrolló el amor por las computadoras personales, sino porque entendió que estas eran el instrumento perfecto para transformar la vida de las personas. Y por supuesto no dejó pasar la oportunidad, más bien la convirtió en otra obsesión.

 

4.- Pensar diferente

Steve Jobs entendía perfectamente el valor de pensar diferente en los negocios, tanto que lo convirtió en un mantra en todos los departamentos de Apple y en su vida personal.

Separándose de la competencia, Apple no vendía computadoras, vendía un sueño. Para Jobs, el objetivo de cualquier producto era crear experiencias memorables, únicas y que enriquecieran la vida de las personas de manera tangible. Con este principio revolucionó las ventas, el marketing y la relación de las personas con algo que era tan frío como una marca de computadoras.

Pensar de manera diferente es una habilidad que todos tenemos, pero que curiosamente perdemos cuando somos educados. Jobs se dedicó a no perderlo nunca.

 

5.- Delegar tareas y responsabilidades

Entre más delegas, más optimizas tus recursos. Cuando asignas responsables directos y estableces sistemas para evaluar su trabajo, en realidad lo que estás haciendo es multiplicando tu tiempo.

Steve Jobs formó un equipo de profesionales muy calificados y delegó en ellos todo aquello en lo que él no era el mejor. Su secreto era delegar a la persona indicada, dar instrucciones precisas de lo que esperaba y asignar un parámetro para evaluar el éxito de las tareas.

Las reuniones de trabajo de Jobs eran famosas, porque no se perdía tiempo en problemas existenciales, asistían únicamente las personas directamente involucradas en el proyecto, y en ese mismo momento se determinaba las tareas y los responsables.

 

Conclusión

Tengo que decir que sinceramente Steve Jobs tenía mucho más de 5 secretos. Estos que revisamos hoy son sólo una representación fiel de lo que Jobs logró dominar a la perfección: la disciplina.

Todo lo que Jobs hacía tenía un patrón: la eficiencia, aprovechar los recursos al máximo y eliminar todo lo que no fuera necesario. Con esta filosofía, su manera de ver el mundo y de desarrollar su trabajo, logró transformar la industria de la tecnología personal en pocos años.

 

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