¡No puede ser, cómo no lo supe antes!

Cuando las cosas no salen como hubiéramos querido, nos gusta pensar que de haber tenido más información el resultado hubiera sido diferente, pero diferente no siempre es mejor.

Mucha gente me dice: “ojalá hubiera sabido antes lo importante que es tener una segunda fuente de ingresos, o seguir estudiando después de haber completado mi educación universitaria”. Cuando esto pasa, no puedo evitar preguntarme en silencio si de verdad lo hubiera hecho. Porque el tema de saber con anticipación cosas relevantes no tiene nada que ver con el deseo (¿a quién no le gustaría?), sino con nuestra capacidad para verlo.

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